El Hipercontrol mental, antes o después de lo que ocurre, junto con la Imantación por lo imposible son dos moldes mentales de energía inútil y acumuladores de sufrimiento
Si, ante lo inevitable, mi mente la mantuviera como un ring, golpeándome,
sería el peor mal y el mayor engaño, porque solo lograría, con mis propios
golpes, hacerme daño.
Por eso, lograr abandonar el debate, pese a la rutina y
la adicción de la mente por seguir debatiendo, sería una gran victoria. De aquí que escribiera:
¡Cuántos motivos para
estar enojado! Pero más motivos para no sufrir estándolo.
Todos estos comentarios gravitan, desde siempre, en la
inteligencia popular.
▬ Así, los chinos, con sabiduría de siglos, te aconsejan que "Si una cosa tiene solución, ¿para qué preocuparte?, y si no la tiene, ¿para qué molestarte preocupándote?".
▬Los occidentales, con lógica funcional, preguntarían “Bien, pero ¿qué hacer cuando no sabes si hay o no hay solución?”.
▬En ese caso, nuestra respuesta funcional sería: si la solución está en tus manos, en lugar de preocuparte, actúa; pero si no está en tus manos, ¿para qué te creas problema preocupándote?…
Mira al mar y contempla
las olas que van y vienen, sin que nada puedas hacer para detenerlas. Tan solo,
contémplalas o sumérgete en ellas para gozar de su ir y venir.
Contemplar las olas y disfrutar de su vaivén puede ser una
frase meramente lírica y retórica, y hasta engañosa, si no cuentas con una
herramienta como la Técnica de Bombeo Terapéutico (TBT), que te permite, primero,
arrojar la basura del sufrimiento, y segundo, llenarte de luz hasta
empoderarte.

