Somos difíciles porque somos complejos
¿USAR LA SERPIENTE COMO SÍMBOLO DE EMOCIONALIDAD, IRRACIONALIDAD E INTENCIONALIDAD INCONSCIENTE, TIENE QUE VER CON EL CEREBRO REPTILIANO?
El Símbolo
La
SERPIENTE es un animal cargado de simbolismo, pero varía según las culturas. Su
diversidad simbólica deriva de sus rasgos dominantes, como son: presencia
oculta, avance reptante y ondulante, reacciones astutas, muda de la piel,lengua
amenazante, silbido y agresividad en lanzamiento a sus víctimas, así como, en
algunas, la inoculación de veneno.
La trinidad cerebral
¿Por qué
elegimos a esta animal como representativo de la influencia irracional?
Es cierto
que, de acuerdo con el desarrollo evolutivo, se habla de tres tipos de cerebros
que configuran al cerebro total humano:
1. EL
CEREBRO REPTILIANO. Opera en el tronco encefálico, formado
por los ganglios basales, el tallo cerebral y el sistema reticular. Es la parte
más antigua del cerebro, que se desarrolló hace unos 500 millones de años. Se
encuentra presente primordialmente en los reptiles.
Es funcional, territorial, responsable
de conservar la vida y capaz de cometer las mayores atrocidades.
Propio de una inteligencia básica, de
conductas inconscientes y automáticas, donde se realizan rutinas, adicciones y
rituales. Está diseñado para manejar la supervivencia desde un sistema
binario: huir o pelear, con escaso proceso sentimental.
Por lo tanto, representa la conducta animal
e instintiva, programada y poderosa, más resistente al cambio.
Nos sitúa en el puro presente,
sin pasado y sin futuro, como pura impulsividad.
2. EL CEREBRO MAMÍFERO O EMOCIONAL. Opera en el mesoencéfalo, ubicado encima
del reptil, en el sistema límbico, especialmente, desde la amígdala. Cerebro
también inconsciente, propiciador de las emociones de miedo, ira, tristeza...Aquí
radica la memoria emocional.
3. EL CEREBRO HUMANO. Opera en el Telencéfalo, asentado en la
corteza cerebral, sobre todo, en el lóbulo prefrontal. Es el cerebro de los
Primates, especialmente, el HUMANO, que permite adquirir conocimientos,
analizar y decidir, al tiempo que considera,modula y encauza las conductas de
los otros dos cerebros.
¿Cómo se acopla la serpiente en este
trío cerebral?
Cuando
elegimos a la SERPIENTE, le damos un valor superior al que proporciona el cerebro reptiliano,
porque la dotamos de emocionalidad, propia del cerebro de mamífero, y,
además, de la intencionalidad propia de un cerebro inteligente, sólo que
con una base más inconsciente e irracional.
Lo
de menos es la SERPIENTE, lo demás, son las estructuras neurológicas, cognitivas
y emocionales que se van desarrollado dentro de nosotros con poder y
astucia, ejerciendo influencia irracional y que, para una mejor objetivización
y visualización, las representamos como una serpiente. Esto nos permite
considerarla como «producto ajeno» procedente de uno mismo, pero diferente
al YO.
¿Se puede entender ahora el porqué de la serpiente en una
terapia cognitivo-emocional?
«La
serpiente estuvo no sólo en el paraíso, sino que, de forma simbólica, se alimenta y crece
dentro de nosotros, desde la niñez, como nuestro mayor enemigo, aunque
aparezca como nuestra principal asesora interna.
Unas
veces, la serpiente transmite miedo; otras, rabia, culpa, desconexión,
rebeldía-destructiva, inhibición… O si no, consejos y argumentos hostiles, destructivos, lastimosos o poco operativos… En
algunos casos, necesidad de autoafirmación, soberbia y desprecio… En definitiva, todo aquello que conduce a la «expulsión del
Paraíso».






