Aquí aparece un conjunto de montaje fotográficos en el afán de desmitificar a personajes famosos, representándolos en el acto individual más íntimo y desagradable, como es DEFECAR, asociado al mal olor y los excrementos, que socialmente es utilizado como un acto insultante o repudiable.
¿Por qué mitificamos o desmitificamos los hechos o a las personas? Lo mismo idolatramos o somos fans de personas, como las destronamos o ridiculizamos...
¿Qué fuerzas operan en una dirección u otra?
MITIFICAR
Tendemos a MITIFICAR hechos y personas, porque:
- Hay, dentro de nosotros, VIVENCIAS SUBLIMES, musicales, artísticas, espirituales.
- Se realizan ACCIONES EXCEPCIONALES, comportamientos diferenciados y elevadas superaciones.
- Hay, en el mundo, CREADORES Y HÉROES.
- También, porque NECESITAMOS encontrarnos con algo o alguien que nos estimule "áreas mentales", poco consideradas, que son los loci (lugares) IDEALIZANTES.

- Zonas mentales que hipotéticamente favorecen los principios éticos, sociales, políticos o espirituales, así como los proyectos y vivencias afectivas, espirituales, sociales, artísticos, éticos, al igual que la conexión con los sueños, lo poético, lo místico, lo divino o lo mágico (nota,1).
- Concretamente, Victoria Puig, neurocientífica e investigadora del Picower Institute (MIT), en el pais.com, hace alusión a que en los últimos años ha habido un considerable aumento en el número de investigadores que estudian cómo el cerebro vive la religiosidad y la espiritualidad:
"Probablemente esto se debe a las mejoras en las técnicas de imagen del cerebro. Algunos de estos investigadores proclaman que forman parte del campo de la “Neurociencia Espiritual”, que pretende comprender la religiosidad, la espiritualidad y el misticismo desde un punto de vista neurobiológico. Los neurocientíficos ‘espirituales’ asumen que este tipo de experiencias están mediadas por el cerebro, pero dejan muy claro que no pretenden en ningún momento menospreciar el valor y el significado de las experiencias o las creencias religiosas. Es más, algunos de ellos no creen que el desvelar el sustrato neural de la espiritualidad desmienta o confirme la existencia de Dios".
DESMITIFICAR
Sin embargo, también tendemos a DESMITIFICAR hechos y personas, porque:
- Hay vivencias DECEPCIONANTES, engaños, mentiras, hipocresías…
- Hay ACCIONES VULGARES, comportamientos interesados, falsos, egocéntricos y corruptos, revestidos de dignidad y altos propósitos.
- NECESITAMOS encontrarnos con la realidad y el pragmatismo que nos garantizan el enfoque mental de OPERATIVIDAD, inevitable para unos resultados EFICIENTES.
- Existe la tendencia humana, que pude ser HUMOR y CRITICISMO, pero también, NEGATIVIDAD, RIVALIDAD, REBELDÍA o DESTRUCTIVIDAD, con la que se trata de RIDICULIZAR, CARICATURIZAR Y DESTRONAR a los poderosos, triunfadores o famosos.
MITIFICAR y DESMITIFICAR
- La mitificación refuerza nuestra vida, pues, en gran medida, vivimos a través de otros…
- Necesitamos mitificar lugares, tiempo, gente…
- Mitificamos la amistad, los amores y los proyectos...
- Necesitamos héroes individuales... Y, por eso, buscamos y resaltamos lo extraordinario que algunas personas posen o realizan, especialmente si se distancian del resto…
- Esto potencia nuestro YO, pues integramos, como parte propia, lo que admiramos…
- La mitificación también es un proceso de socialización… Así, las familias, pueblos, comunidades, incluido el Estado procuran lanzar un modelo de persona o de ciudadano que sea ejemplo de conducta o proyecto a imitar.
- La desmitificación, en cambio, es fruto de crisis sociales y del desencanto personal, sirviendo de descarga agresiva ante la frustración o bien de planteamientos excesivamente idealizantes.
(1)
Neural correlates of a mystical experience in
Carmelite nuns.
El
objetivo principal de este estudio sobre "imaginería" a través de de
resonancia magnética funcional (fMRI) era identificar los correlatos neuronales
de una experiencia mística. La actividad del cerebro de las monjas de Carmelitas
fue medida mientras estaban en un estado subjetivo de unión con Dios. Este
estado fue asociado con lugares significativos de activación en el cortex orbifrontal medial derecho,
sabiendo que la corteza orbitofrontal (COF) es una región del lóbulo frontal del cerebro relacionada con el procesamiento cognitivo de la toma de decisiones, en el cortex temporal medial derecho, los lóbulos inferiores y superiores de la zona parietal derecha, el caudal
derecho, la corteza prefrontal medial
izquierda, el cíngulo anterior
izquierdo, el lóbulo parietal izquierdo
inferior, ínsula izquierda, caudal
izquierdo, y el tronco cerebral izquierdo,
parte de la base del cerebro conectada con la médula espinal.




