Explicación 2/100
![]() |
El problema no son los encantadores de serpientes. El problema son las serpientes encantadoras. |
[La crisis puede
ser un buen revulsivo para cambiar el miedo al precipicio por la propia
conquista. Es necesario establecer un cruce de retratos con el «selfie»
psicológico y seguir un plan de entrenamiento, que desensibilice las heridas
profundas y modifique los moldes mentales inadecuados. Todo ello lo representa
simbólicamente la SERPIENTE que hemos criado dentro de nosotros.
Éste es un segundo blog
dedicado a captar DÓNDE ESTÁ EL ÉXITO DE NUESTRA AYUDA PSICOLÓGICA y que es
fruto de la terapia on-line, mantenida ayer con Nelson. Uno de los casos más
prolongados, que, siendo de los más leves, encierra muchos «autosabotajes»
encubiertos de «racionalidad»].
La
serpiente estuvo no sólo en el paraíso, sino que, de forma simbólica, se
alimenta y crece dentro de nosotros, desde la niñez, como nuestro mayor
enemigo, aunque aparezca como nuestra principal asesora interna.
Unas veces, la
serpiente transmite miedo; otras, rabia, culpa, desconexión,
rebeldía-destructiva, inhibición… O si no, consejos y argumentos hostiles,
destructivos, lastimosos o poco operativos… En algunos casos, necesidad de
autoafirmación, soberbia y desprecio… En definitiva, todo aquello que conduce a
la «expulsión del Paraíso».
![]() |
Serpiente es todo lo que internamente conduce a la "expulsión del Paraíso" |
En este caso, el Paraíso es el estado de vida,
caracterizado por el equilibrio, serenidad, ilusión, afecto, alegría, humor y
bienestar.
La mayor dificultad para el cambio, lo tienen las personas con una serpiente con
características como las siguientes:
1º. DESCONECTADAS DE LAS EMOCIONES Y EL SACRIFICIO. Son las más difíciles. Ellas tienen conflictos sociales o interpersonales. No suelen ser ellas las más interesadas en resolverlos. Son otras personas, especialmente familiares, las afectadas, que son las que realmente tienen la necesidad encontrar soluciones. El problema de muchas de estas personas es que no tienen empatía, o no tienen suficientes sentimientos para sentir la necesidad de cambio, o no poseen suficiente capacidad de sacrificio, disciplina o autoexigencia (más típico de personas con disposición psicópatoide, con marcadas adicciones o personas caprichosas y cómodas).
2º. DISPARADAS POR EL
ORGULLO, EL ODIO Y LA HOSTILIDAD. Son personas rencorosas y desconfiadas,
aunque sufren, pero, al pedirles que renuncien a su venganza y odio, les parece
que pierden su propia dignidad y hasta el sentido de su vida. Sólo llegan a
cambiar, cuando logran descubrir que el mayor daño no procede de sus supuestos
enemigos, como del "cáncer" construido por sí mismos. Esta convicción
de que no le es rentable seguir manteniendo esa contienda u
hostilidad, la que les puede llevar a un proceso de cambio (más típico de
personas paranoides).
3º. LAS SOMETIDAS A LA
DICTADURA IRRACIONAL DE LA RAZÓN Y LA PERFECCIÓN. Sufren con sus obsesiones, culpas e
insatisfacción, pero no quieren renunciar a sus planteamientos excesivamente
racionales, ni menos, a la exigencia que se impone a sí, al igual que a los más
próximos o a subordinados, porque
perciben como resultado el abismo o el caos (más típico de personas
perfeccionistas, obsesivas e hiper-racionales).

