GARABATEANDO
EL INCONSCIENTE
Pedro H. GUANIR
INCÓGNITA SOBRE EL
SUFRIMIENTO
Hay
veces que es difícil entender, a primera vista, el sufrimiento de una persona
que sufre y que tiene pesadillas angustiosas, mientras llora y llora en la
consulta.
Una
compañera psicóloga, me sugirió que asistiese a la sesión de una clienta que ella llevaba, aunque inicialmente la llevábamos los dos. Ella iba avanzando extraordinariamente, pero, de pronto, se sintió bloqueada y angustiada sin saber por qué.
SITUACIÓN DEL CASO
Ella,
TERESA trabaja como recepcionista de un hotel y venía de otra isla, sola, aunque era deseable que hubiera venido también
su marido, que tiene veinte años más que ella. En la última sesión, se puso al
descubierto que el silencio y la paciencia que mostraba hacia su esposa, no era
sólo era por preocupación y amor por ella.
Él arrastraba un sufrimiento desde la infancia
tan intenso como el que sentía su compañera, pero lo enterraba para no
complicar el problema.
Esta
vez, ella lloraba y relataba situaciones, sin poder dar explicación al
desgarramiento que sufría.
ENTREVISTA Y
ASOCIACIÓN GARABATEANDO
Mi
compañera le preguntaba y le tomaba nota, mientras yo, GARABATEABA. Con ello
pretendo dividirme en tres canales. Uno, atendiendo a todo cuanto Teresa cuenta,
otro, atendiendo a lo que surge espontáneamente dentro de mí, dejando fluir mis
pensamientos y sentimientos inconscientes, y otro, generando y comprobando hipótesis.
¿Cómo?
No es exactamente, pero si tiene cierto parecido a lo que Freud llamó ATENCIÓN
FLOTANTE, cuyo fin sería conseguir una verdadera comunicación «de inconsciente
a inconsciente».
En
mi caso, escribo palabras claves que luego camuflo. Trazó dibujos automáticos
que me surgen sin que tenga que ver claramente con lo que oigo, pero pretendo conseguir,
entre lo que la persona dice y cómo lo dice, estos objetivos: ¿Dónde está el problema? ¿Qué se busca? ¿Qué
se evita? ¿Qué interesa?...
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| Garabatos realizados en la sesión con Teresa |
Esta
vez, en el caso de Teresa, no tenía una hipótesis clara… La oía, la oía, sentía
su llanto, sus desgarros… Mi compañera le pasaba la caja de pañuelos de papel… Era
muy fácil liberarla de su dolor con nuestra técnica de TBT, aunque fuera de
modo exprés, pero había que descubrir qué le ocurría… Yo garabateaba,
procurando explorar mi mente, hasta encontrar un claro entre la niebla, y como
no lo encontraba, rellenaba formas o reiteraba líneas… Incluso coloré en rojo
algunos espacios, pero nada…
Esta
vez, no me llegaba… Incluso coloré en rojo algunos espacios, pero nada…
SU INTERPRETACIÓN
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| Lado izquierdo, donde lo más claro es una cara, un bebé y una serpiente, con unas letras que parecen decir "gato". |
EL LADO IZQUIERDO
En
el lado izquierda le daba paz, porque identificaba su papel materno, viendo a
su hija, y también, a su mejor amiga, donde yo traté de dibujar una figura
entre águila y ángel.
EL IMPACTO DEL ROJO
Lo
que más le horrorizaba era la mancha roja del centro. Le pregunté por qué y ahí
veía la PASIÓN, el desenfreno… Había un historial de ciertas insinuaciones y mensajes de un jefe del hotel.
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| Parte central inferior: lo más impactante para Teresa es la mancha roja. Se aprecia una cara triste, un grupo de niños o muñecos, destacando en la parte inferior: Amenaza y Vacío. |
EL CONFLICTO DE
MOSTRAR SUS PULSIONES PROFUNDAS
A,
su vez, conectaba con la parte superior donde remarcaba el tener que ser
CORRECTA, junto a la anécdota que se había vestido para ir a una fiesta, pero
se quitó el traje porque le parecía que era propio de una «BUSCONA». Había
también una lucha. Le pregunté por las dos flechas enfrentadas. Contestó que
representaban sus CONTRADICCIONES. ¿Cuáles? Entonces vio la SERPIENTE con la que había
soñado que entraba por la ventana del baño, así como el gato que se le tiró al
cuello y la dejaba sin voz.
EL LADO DERECHO
En el lado derecho veía a su MARIDO al que quiere, pero le molestaba su mirada impasible…
Dice que él no es capaz de darse cuenta de las contradicciones que ella sufre.
Sobre todo, los peligro que le rondan. Citó, entonces, a la SERPIENTE y lloraba
angustiosamente.
EL LADO DERECHO
SUPERIOR
Volvió
con la idea de BUSCONA y en la parte derecha superior veía dos aspectos claves:
la ternura del río y de la madre, con la ambivalencia de apoyarse en ella como
madre y la congoja por culpabilizarla de la mala vida que llevaba cuando ella
era niña, al menos, así lo creía, especialmente, la desconsideración que su
madre mostró hacia su padre.
De pronto volvía a llorar con el miedo de que
ella pudiera repetir ese mismo papel con su hijita, como le
ocurrió a ella de niña, pues, a partir de entonces, especialmente con la separación de ellos, empezó su infelicidad y sus
depresiones.
MUESTRA DE ASOCIACIONES E INTERPRETACIONES DADAS POR TERESA
A
modo de apéndice, muestro aquí algunas de las distintas interpretaciones que
ella fue dando, pero que sirvieron para que ella las recapitulara y les diera
un SENTIDO. Entonces se quedó MUY SORPRENDIDA porque por fin podía entender porque
lloraba, porque tenía esa pelota en el estómago y porque sufría esas
pesadillas.
Estaba claro que la mínima percepción de sus impulsos afectivos y sexuales fuera del matrimonio, los exageraba y se atormentaba con ellos, hasta el punto de sentirse una simple «BUSCONA». Lo peor es que pudiera imitar a su madre, que su marido fuera abandonado como ocurrió con su padre y que su hija repitiera y viviera la misma tragedia que ella había vivido.
Le
resultó liberador comprender el CONFLICTO QUE ESTABA VIVIENDO y del que no era
consciente. Tampoco nosotros, como psicólogos, entendíamos inicialmente,
conociendo su realidad aparentemente ordenada y sus avances respecto a otros
comportamientos de ansiedad.
Al
final, lamentó que no estuviera allí su pareja, pero eso lo dejamos para la
próxima sesión.
Lo
importante de todo esto, para mí, es que las notas que normalmente tomo son de forma más esquemática y didáctica, pero, esta vez, dejé fluir mis propios
impulsos gráficos, ellos pudieron servir de un VERDADERO TEST PROYECTIVO con el que Teresa logró desentrañar con nuestras preguntas un
conflicto profundo que le atenaza.
En
la siguiente hora me visitó un amigo para que le ayudara a entender un problema
amoroso, pues no se aclaraba. Le apliqué la misma técnica y fue también todo un
éxito. Entendió perfectamente lo que le estaba pasando y se quedó sorprendido,
aunque no era un resultado del todo agradable, pero sí resultaba muy NÍTIDO.
Ahora espero ver resultados similares en próximos casos.






