Diariamente en la República Popular China se rompen 10.000 matrimonios. La tasa de divorcios se ha disparado desde hace
una década, incrementándose anualmente. El gobierno ha decidido enfrentar el
problema, aunque no sepamos cuál es el problema.
Los datos de 2012 arrojan la cifra de 3.1 millones de divorcios en ese año, un incremento del 133% respecto a 2003. Las cifras
correspondientes a 2013 se desconocen, pero la expresión de la
preocupación gubernamental supone que habrán aumentado.
Muchos de los jóvenes recién casados rompen el vínculo marital, y los
especialistas lo imputan a la falta de
compromiso para aguantarse y a una situación de continuo conflicto, discusiones, infidelidad
marital, violencia física e incomunicación en la pareja.
Hay datos sobre la capital, Pekin, respecto a este fenómeno, en 2013 se
produjo un incremento de divorcios del 6% respecto a 2011. Hubo 164.000 nuevos
matrimonios, y 55.000 divorcios. La tendencia es similar en otra megalópolis
como Tianjin y Shanghai. Antes para lograr un divorcio había que tener un
permiso del jefe local del Partido Comunista, pero las enmiendas a la Ley de
divorcios aprobadas a fines del siglo XX han facilitado que se produzca éste
fenómeno.
La política proactiva gubernamental se orientará a reforzar la idea de la importancia de la familia, asesores y consultores tratarán de mediar para que no se llegue a la ruptura marital, pero esto no supondrá obstaculizar ese derecho de manera legal, administrativa.
El cambio de mentalidad generacional, el éxodo rural a las urbes, la pérdida de
control social de la familia, la comunidad, y el establecimiento de una
economía de libre mercado va asociado al fenómeno, algunos de los
concernidos declaran que el "amor" se agota,.
Es interesante esto último, a mí, un palmero emigrante en Venezuela me
dijo una vez que "el amor es fantasía". La idea de casarse por
"amor" también es algo moderno
y contemporáneo, a saber porqué se casa la gente, muchos se casan porque parece
que "hay que casarse", otros, para reproducirse, otros, para mejorar
las condiciones de vida, que unen a postergar la llegada del primer hijo por
aquello de poder alcanzar un nivel de vida que de no estar casado, sería más
difícil de alcanzar, lo que los americanos llaman "Double in take (income)
and no kids" (Doblar el salario y sin hijos), a ver lo que nos dicen los
psicólogos, Victor Zlachevsky y Pedro Hernández-Guanir, sería interesante su
opinión. P.S.
Desconozco la cifra de divorcios
en Gaza, lo que parece incrementarse es el número de viudas, que se dispara, y al ser sociedades poligínicas, mucho más.

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