domingo, 26 de abril de 2020

EL DIOS DEL DESIERTO


Vivir del cuento







EL DIOS DEL DESIERTO


Caminaba por las dunas del desierto buscando a Dios, cuando una ráfaga de viento mostró las huellas de alguien, que seguí de prisa y corriendo, dejando en la arena con firmeza las mías, mientras el propio viento las borraba.

Las huellas se perdían, lejos de las dunas, en una maleza de ortigas y amoresecos, hasta dar con un cataclismo de pliegues y láminas rocosas inclinada
s, formando un túnel con cielos, por trechos, descubiertos.

Avancé sin tregua y, al final, la presencia de árboles y musgos hizo que palpitara hasta sentir los golpes en la garganta y que mis sentidos se aguzaran. ¡No era posible! Empecé a oír un rumor de agua, que hizo estremecerme más y correr hacia su fuente.

¡Oh! Solo y nada más que ¡oh!, porque entre helechos y rocas, en el borde del manantial, con una vasija de barro en sus manos, había una mujer muy joven con pañuelo en la cabeza, asomando un fleco recto, negro, con unos ojos todavía más negros y una sonrisa de cortesía.

Me acerqué sin ningún miramiento, dejando lejos mi timidez. Debo haber perdido la memoria, porque ella no sé qué hizo de mí, solo sentí el roce tenue de los pocos pelos de mis brazos con su piel, que se extendió a los pelillos de mi esternón bajando hasta los del pubis…

¡Oh! Era toda mi expresión, y es que me deslicé, como con una tabla de surf, por su mirada y entré en ella como en un mar de nubes desconocido, donde mi “oh” se transformó en un susurro cómplice, diciéndole, mientras la abrazaba con la energía del cosmo: “Gracias, Dios mío, por haberte encontrado”.


Pedro Hernández-Guanir





DIOS NO ES UN CUENTO

Trato de analizar y meta-analizar, aunque lamento y pido disculpas de que me exprese de forma extensa y abstracta, lo que narré en mi cuento titulado “EL DIOS DEL DESIERTO”, que se lo dedico a mi admirado Jose Carlos Gavilan Batista, que comenta:
—"Leer este cuento es como observar un cuadro surrealista, y decía alguien que la mente es como un paracaídas que solo funciona cuando se abre, en mi caso, creo que no funcionó”. Por eso, mi especial atención.
También me ha alegrado que haya producido respuestas dispares e interesantes. Alguien vio en el cuento superficiales “ráfagas”, en lugar de lo que deseaba a su edad, que son “experiencias serias y profundas”.
Otra persona, con buen tino, temió que todo fuera un espejismo y advierte que no hay que perder el sentido de la realidad.
Otro, como el propio Jose Carlos Gavilan Batista, interpreta que el protagonista del cuento logra sobreponerse y alcanzar el objetivo, sintiendo solidaridad y compasión, “sobre todo la Fe que tanto necesitaba sentir, y por eso exclama ¡Dios mío!”. Todo esto ocurre más en creyentes que en increyentes.
En cualquier caso, sé que a algunos le produce urticaria la palabra Dios, pero pienso que es respetable, porque la distancia entre los conceptos que cada uno puede tener de Dios es tanta como el hecho de creer o no creer en él. De tal forma, que yo observo la búsqueda de lo que yo llamo Dios (opinable, por supuesto) en el quehacer de la mayoría de los humanos.
Hay biólogos que demuestran la existencia de genes relacionados con la creencia en Dios, pero me parece menos convincente que la “pasión inútil” de Sartre, que prefiero llamarla “pasión inevitable”, porque son tics o respuestas a la incógnita del misterio del mundo y de la existencia que siempre nos envolverá. Más aún, al cierre incompleto que ofrece la propia naturaleza, provocando búsqueda interminable para aplacar el desasosiego de lo imposible o de emociones que no caben en el cuerpo.
Hay quienes rebuscan en el pasado personal o comunitario, encontrando mitos reivindicativos o añorantes. Otros subliman, en el presente, sus actos y deseos, no solo a través de películas y obras literarias, sino, especialmente, sazonando sus vivencias lúdicas, afectivas, sexuales o espirituales de fantasía. Otros esperan al futuro, donde, como horizonte, brilla la utopía de proyectos, sueños e ideales, personales o sociales. En todos los casos, existe la fe, la esperanza y la complicidad anónima, incluso atea, de lo que se desea y que, para no estar inventando nuevos nombres, yo llamo Dios.
Juan Jose Martin Alonso, después de su fantástico comentario jocoso sobre el peligro a que me exponía al encontrarme con esa chica en el desierto, con esa expresión tan popular canaria "como te tranque el padre, el novio o cualquier envidioso, verás!", detallando lo afiladito de los cuchillos, el degollamiento de corderos y baifitos, así como la precisión de esos cortes a los osados, termina diciendo que “eso es también realidad externa”.
A lo que le respondo que los seres humanos tenemos un poder superior al de Uri Geller. Él, con la capacidad de doblar cucharas, todos nosotros, con la de doblar barrotes de cárcel y vivir libres con nuestras creencias y fantasías.



De no tener ese poder, ni Dios, ni la ciencia, ni el amor existirían... Sé que esto irrita a creyentes y a ateos, pero es que eso es negar la parte psicológica “más divina” del ser humano, que es su inteligencia VIRTUAL. Esta destroza las leyes físicas, siendo más audaz que la propia realidad cuántica, al permitir que algo sea y, a la vez, deje de ser, o que esté en el pasado y a la vez en el presente o en el futuro.
Queremos ser tan realistas, que nos engañamos. Tanto como que la Tierra es la que da vueltas alrededor del sol. Nos empeñamos en sobrevalorar la razón y en devaluar la imaginación, cuando aún la propia realidad exterior, los propios actos que realizamos, incluidos los más vulgares, como comer o hacer el amor, en el presente, se nutren en más de un 70% del pasado o de lo posible, es decir, de recuerdos y fantasías, sea de modo funesto o atractivo.
Esta inteligencia VIRTUAL, que no tienen los animales, es la que, en la evolución de las especies, cuando apareció, permitió al hombre plantear hipótesis, generar creencias y hasta imaginar la existencia de Dios, como referencia última a todas las necesidades y misterios que le envuelven. Este es el último fondo del fondo de mi cuento, que aprovecho para dar unas pinceladas que ayuden a comprenderlo y comprenderme.
Dios, como referencia, suele emerger en la mente humana, en dos principales ocasiones.
Una, en el DESFONDAMIENTO, sintiendo necesidad, carencia, sufrimiento, esterilidad vital o muerte, que he querido representar en mi cuento, a través del caminar por las dunas del desierto. “Caminaba por las dunas del desierto buscando a Dios”. Si bien, no se encuentra. Lo impiden las ráfagas del viento y una señal o huella en la arena que cada uno se entretiene persiguiendo con mayor o menor suerte, como la razón nuestra de cada día.
La otra ocasión en que Dios suele emerger en la mente es en el DESLUMBRAMIENTO, como es la contemplación de un paisaje, el frenesí de una melodía o el hechizo del amor, que hasta en inglés, en el momento cumbre, el mayor ateo exclama: ¡OH, MY GOD!
Eso mismo es lo que quise expresar en mi cuento, en el instante en que “me deslicé, como con una tabla de surf, por su mirada y entré en un mar de nubes desconocido, donde mi “oh” se transformó en un susurro cómplice, diciéndole, mientras la abrazaba con la energía del cosmo: “Gracias, Dios mío, por haberte encontrado”.
Se puede tomar a broma, pero son los dos momentos, el del desfondamiento y el deslumbramiento, que permiten al ser humano, salir de sí mismo y TRASCENDER, para encontrarse con el Dios vivencial, que difícilmente nadie puede negar su existencia, aunque sí, cambiarle el nombre.


Un abrazo para todos
Pedro Hernández-Guanir






lunes, 30 de marzo de 2020

Música en la nostalgia

PULSA ESTA LEYENDA PARA OBTENER EL RESULTADO DE LA IMAGEN 



¿Añoras la música de tus años jóvenes? Pues con The Nostalgia Machine podrás quitarte de encima más de cincuenta años escuchando la música que estaba de moda entonces. Tan fácil como seleccionar un año y dejarte golpear por los éxitos de cada uno de ellos. Desde los innovadores años 60 hasta la actualidad


En The Nostalgia Machine encontrarás los grandes éxitos de cada año desde 1960, dispuestos a modo de panel y con acceso a sus vídeos en YouTube. Sólo tienes que pinchar en el que quieras y automáticamente empezará su reproducción.
Con The Nostalgia Machine podrás percatarte de cómo los éxitos musicales han evolucionado hasta la actualidad. Pero te damos un consejo: algunas cosas es mejor dejarlas en el pasado.

MI DIARIO ANTIVÍRICO 30/03/2020 LA ESPERANZA, SI NO ES ILUSA, AYUDA. LA DESESPERANZA MATA





A pesar de las dificultades con Facebook, hoy, he podido ayudar “vía online” a extraer la amargura de un par de personas, “colada debajo de la alfombra”. en el primer caso, con un dolor agobiante en el hombro, asociado a problemas con el coronavirus. En el segundo, la angustia inconsciente a causa de la quimio en un tratamiento de cáncer. Pese a ser breves sesiones, la mejora fue bastante sensible. Por eso, es bueno recordar las fases que pasamos con la amenaza del coronavirus.

1ª FASE. El coronavirus ha sido, en el boxeo, un gancho al hígado que tumba hasta al rival más fuerte. En un golpe de este tipo hay dos consecuencias: el desconcierto y el malestar provocado por la paralización de las piernas, dificultad para respirar y un impresionante ardor en la zona que abarca este órgano. Así que la primera sensación de este virus, con el aislamiento consecuente, ha sido de confusión y desconcierto.

2ª FASE. Terror y hasta pánico es la segunda reacción, hasta alcanzar un nivel de adaptación que puede ser hasta creativo y enriquecedor.

3ª FASE. Se supone marcada por la sensación de hastío, ansiedad y fobia, temiendo que algo nos pueda ocurrir y que algo se nos escape de las manos.

El mayor peligro está en no “generar microproyectos” para que el cerebro busque preocupaciones sanas y evite preocupaciones estériles que generan un bucle de ansiedad, ataque de pánico o depresión.

LA ESPERANZA. Es la fe y la esperanza la que permitieron sobrevivir en los campos de concentración nazi a muchos judíos, como escribió Viktor Frankl, el neurólogo y psiquiatra vienés, de origen judío, en su libro “El hombre en busca de sentido”.
Pero cuando la esperanza se convierte en espera ilusa, genera decepción y esta, desesperanza.

LA DESESPERANZA.
Es un veneno que apaga ilusiones y energías poco a poco. Es como la costra de una decepción permanente, que nos ahoga y nos hace respirar a través de la amargura, que transformamos en depresión, ansiedad o agresividad si destino o volcada en un destino inocente.


Un abrazo amigos, amigas
Pedro Hernández-Guanir

MI DIARIO ANTIVÍRICO 26/03/2020 ¿CUÁNTO INFLUYE EL FACTOR TIEMPO?


LAS MANILLAS DEL RELOJ LAS MUEVE EL
CEREBRO 


Las mueve el cerebro en función de lo que sabe, de lo que ocurre y de lo que espera. 

La esperanza es una gran medicina para seguir adelante.

María de la Cruz es una mujer soltera de 72 años, muy católica y entusiasta, soporta muy bien el confinamiento, aunque cada día espera que llegue la 7 (en Canarias, las 8, en el resto del estado español), para asomarse a la ventana y aplaudir.

—No te puedes imaginar la ilusión que siento aplaudiendo… ¿Sabes que empiezo a conocer a vecinos en el balcón de al lado que ni sabía que existían? Por cierto, hay un hombre ¡guapísimo!, con una sonrisa y una barba blanca que me recuerda al Padre Pío…

Es importante que el encierro genere proyectos diversos, de aprender disciplinas pendientes, escribir diario, ordenar las ideas, los planes de vida, jugar, comunicarse, cantar, bailar, hacer deportes con metas, planes de adelgazar o de ordenar cosas.

Precisamente, César me decía esta mañana por teléfono que está preocupado porque teme no tener tiempo para limpiar bien todo y terminar de ordenar todos sus papeles, sus notas, cedes y libros. Eso está bien.

Todo, menos que el coronavirus suponga “echarse a la bartola”, expresión, por cierto, viene de cuando la gente había trabajado duro en las tareas campesinas y encontraba al final de la cosecha en el campo, que coincidía con la festividad de San Bartolomé (24 de Agosto), momento en el que abundaban las fiestas y el descanso de la gente.

Un abrazo por hoy, amigos,

Pedro Hernández-Guanir

jueves, 26 de marzo de 2020

DIARIO ANTIVÍRICO O te mueres o te curas para toda la vida






Pedro Hernández-Guanir

MI PADRE DECÍA QUE, EN LA GUERRA, O TE MUERES, O TE CURAS PARA TODA LA VIDA


Anoche me acosté a la una de la mañana, apurado por enviar con urgencia la corrección del “dummy” (encuadernación previa) del libro “CIENCIA Y ARTE DE LA SUPERACIÓN: Energías alternativas de la mente”, que me publica la Editorial Trillas en México, cuya portada muestro en imagen.  



 Ahora, acabo de tener una sesión de psicoterapia vía online con una persona que ha ido superando muy bien los estados de pánicos que sufría. Tomás, llamémosle así, es profesor sanitario que ha visto con satisfacción ser capaz de conquistar el timón de su barco a la deriva.

Es evidente su avance al haber desaparecido las molestias corporales, la ansiedad y la fobia a salir de casa. Ahora, en el encierro, sigue bien, pero se siente apático por las mañanas, le ha resucitado su antigua angustia y las pesadillas nocturnas.

No entendía por qué le ocurría eso, si ya había recuperado su bienestar. Yo le dije, entonces, que está bien adueñarse del timón del barco en situaciones de normalidad, pero el mejor entrenamiento, es hacerlo en estado de guerra. Por eso le recordé la frase de mi padre: EN LA GUERRA, O TE MUERES, O TE CURAS PARA TODA LA VIDA.

No bastaba con frase, había que practicar. Así, en la sesión de hoy, con los ejercicios, detectamos las pelusas o psicovirus “debajo de la alfombra” que inculca el veneno de “la serpiente”.

 El psicovirus más peligroso era el de ¿CÓMO ES POSIBLE QUÉ? de las contrariedades. Concretamente, quedó al descubierto, por una parte, la carga imprevista de diversas obligaciones online, además del cuidado de su familia, pues sus vacaciones empezaban ahora, al terminar el semestre. 

Por otra parte, la imposibilidad de hacer ejercicios, como tantas otras personas, de salir al campo, al aire libre. Por otra, la catástrofe del coronavirus, muriendo gente, y la falta todavía de cuidado en los mercados o en el transporte.

 La angustia, vivida en ese momento a nivel máximo, 10, bombardeando esos psicovirus, logramos disminuirla a cero.

 Se sintió feliz con capacidad de transmitir su bienestar a toda su familia. Era una demostración más que tenía que seguir haciendo la Técnica de Bombeo Terapéutico (TBT), pero, sin autoengaños, bombardeando los psicovirus que la serpiente oculta bajo la alfombra.   


miércoles, 1 de enero de 2020

UN PLAN DE 20 MEDIDAS DE MEJORA DE VIDA PARA 2020





Me las propongo a mí y te las sugiero a ti. Mejor si usas técnicas de TBT

Aprende a entrar poco a poco dentro de tu universo interno
1. ¡Visita tu mundo! Entra poco a poco dentro de tu universo interno que, posiblemente, sea tu gran desconocido. Te lo puede facilitar la Técnica de Bombeo terapéutico (TBT) o micro-presiones dactilares, acompañadas de imágenes y respiraciones profundas. Abandónate, fluye y siente esa energía de “numen” para fortalecerte, quererte y deleitarte.

2. ¡Valora tus méritos y empodérate! Descubre tus cualidades, valórate y ámate. Remarca el mínimo valor positivo que descubres cada día de ti mismo, empodérate y cree más en ti mismo. Los demás son importantes, pero rompe tu excesiva dependencia, como es estar pendiente de lo que piensen o digan los demás y de no saber vivir sin su apoyo o compañía.

3. ¡Haz que los demás no sean el infierno, sino el cielo! Incrementa tus contactos y relaciones con los demás, especialmente, si favoreces la comunicación, el afecto y la admiración, pero acepta a los demás como son, evitando tu exigencia y autoafirmación.

4. ¡Importantes son tus zonas de convivencia!Encuentra o genera ambientes positivos y evita ambientes tóxicos, especialmente, propicios a la discusión y competitividad.

5. ¡Fuera vida sedentaria! ¡Gasta energía física! Si eres adulto, al menos, haz ejercicio o deporte equivalente a 30 minutos diarios (durante 5 días) o 150 minutos a la semana de intensidad moderada, como es andar rápido, montar en bicicleta o nadar.

6. ¡Come sano! Consume más vegetales y fruta. Reduce el azúcar, las grasas y, sin dudarlo, todo tipo de sustancias tóxica


Mi preferencia de desayuno es un bol de frutas y frutos secos, revueltos con yogourt
7. ¡Cambia lo habitual para hacerlo nuevo! Viaja, si puedes, cada año; desplázate de lugar, de ambiente o acude a algún lugar de ocio o actividad cultural, cada mes; muévete de escenarios, situaciones o entornos frecuentes, cada quincena; alterna de actividad, aunque sean pocos minutos, cada día.

Cada vez que tenemos ocasión, aprovechamos el buen clima de Canarias para disfrutar del mar. Muchos fines de semanas lo hacemos, con un taperware de tortilla y ensalada en plan picnic
8. ¡No te inyectes veneno! Apaga el fuego de tu ira. No golpees tu cabeza contra los muros de la realidad, por no ser como crees que debería ser.

9. ¡La vida es un juego: se pierde y se gana! Tolera lo incontrolable y busca soluciones a lo que puedes controlar de forma deportiva.

10. ¡Barre y limpia de basura tu casa! Enfréntate a lo que temes, no dejes que tu atención se deje arrastrar por el miedo, por el reclamo de lo negativo y mucho menos, te refociles con el fango. No permitas ninguna culpa prolongada, pensamiento intruso, lamento o queja superflua dentro de ti.

11. ¡Tienes que volar por encima de todo! Deja, de una vez, de compararte y menos, de sentirte una persona con mala suerte, abandonado o víctima. Ante los problemas que no tienen solución o ante los problemas que necesitan verlo con distancia, vuela por encima de ellos para relativizarlos y verlos menos importantes.
¡Tienes que volar por encima de todo! Deja, de una vez, de compararte y menos, de sentirte una persona de mala suerte, abandonado o víctima
12. ¡Descubre el tesoro de tus próximos! Descubre en las personas el valor que cada una tiene, que no se sientan anónimas. Hazlas sentir importantes y, sobre todo, exprésales tu cariño.

13. ¡Oye el arroyo y observa el vuelo de los pájaros!Escucha más a la persona con la que te comunicas, interrumpe menos, aunque tengas muchas razones y convicciones.

14. ¡No seas egocéntrico! Atiende a las emociones de los otros, parte de ellas para seguir comunicándote, más que de las tuyas propias.
Perfectos desconocidos
15. ¡Crea vida! Imagina nuevas ilusiones, inventa proyectos o deléitate en los que realizas.

16. ¡La vida no es el río, es el agua que pasa! Disfruta de cada momento, de cada detalle, de cada trocito de vida.
¡La vida no es el río, es el agua que pasa! Disfruta de cada momento, de cada detalle, de cada trocito de vida
17. ¡Tú tienes el volante! Frena si hay obstáculos, tolera lo incontrolable, busca soluciones a lo que puedes controlar de forma deportiva, sin estar volviendo la vista atrás.

18. ¡Merece premiarte, eres tu propio jefe y amigo! Hazte regalos o recompensas, aunque sean con palabras, de todo cuanto haces bien.

19. ¡No seas ciego y desagradecido! Da las gracias a cada persona que te hace compañía, te ayuda, te sirve, te aporta ilusión o alegría.

20. ¡Usa el poder de tu mente! Relájate, llénate de “numen” y contribuye a proyectar un buen clima de armonía en tu entorno, así como realizar profecías de bondad, con las que visualizas y vives intensamente cualquier situación de cambio, facilitando así que se cumpla lo que te propones.
Realiza profecías de bondad, con las que visualizas y vives intensamente cualquier situación de cambio, facilitando así que se cumpla lo que procuras

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lunes, 11 de noviembre de 2019

El placebo demuestra la complejidad de la mente inconsciente



Pedro Hernández Guanir

EL PLACEBO DEMUESTRA LA COMPLEJIDAD DE LA MENTE INCONSCIENTE y el valor de saberlo usar para la eficacia de cualquier remedio.

♦¿QUÉ MECANISMOS SON DESATADOS POR LA MENTE para lograr que una píldora de agua o azúcar, coloreada, active ciertas áreas del cerebro que respondan a necesidades curativas esperadas?

♦Hay científicos tan ciegos que no comprenden que el EFECTO PLACEBO es más que un mero supuesto del grupo control frente al grupo experimental. Incluso, estos ven el PLACEBO como algo que es “nada”, “vacío” o “falsedad”.

♦Sin embargo, EL EFECTO PLACEBO es la mejor demostración de cuál es el poder de la mente, no tanto consciente, como inconsciente.

SORPRESA Y PLANTEAMIENTO SOBRE EL EFECTO PLACEBO
  • Al tomar un placebo para controlar el dolor se ha visto en pruebas de imagen como la resonancia magnética nuclear funcional que se activan ciertas áreas del cerebro que están implicadas.
  • No se conoce a través de qué mecanismos exactos actúa el placebo, pero sí se ha visto que cuanto mayores son las expectativas que la persona ha puesto en el poder terapéutico del fármaco, mayor será su efecto. Así pues, hay un claro componente psicológico, pero no se puede negar por evidencia científica que el placebo causa en ciertas personas una respuesta real a nivel de la química cerebral; el mecanismo es real, mientras que el desencadenante no lo es: estamos logrando engañar a nuestra propia fisiología.
  • Cuando Kaptchuk llegó a Harvard a finales de los años 90, la mayoría de sus colegas consideraban los placebos como meras píldoras de azúcar inocuas, el patrón contra el que se comparaba la efectividad de un tratamiento real.
  • Sin embargo, él intuía su potencial curativo. “Si las personas se sentían mejor, me parecía que se podrían usar como un complemento terapéutico”, señala. El problema era que, a menos que averiguara empíricamente cómo funciona este proceso, le costaría sacar adelante su idea.
INVESTIGANDO EL EFECTO PLACEBO

  • El experto norteamericano empezó a investigar en serio, y lo primero que descubrió fue que no todos los placebos actúan igual. Una inyección de solución salina o el pinchazo de una falsa aguja de acupuntura son más eficaces que una pastilla, así que el método de administración influye en el resultado.
  •  Kaptchuk diseñó un experimento en 2008 para el que seleccionó a 262 personas que padecían el síndrome del intestino irritable, un trastorno gastrointestinal crónico vinculado al estrés.
  • Los voluntarios fueron separados en tres grupos. El primero no recibió tratamiento, el segundo se sometió a sesiones de acupuntura con agujas que no llegaban a perforar la piel y el tercero recibió una pseudoterapia similar, aunque dispensada por médicos que mostraron expresamente interés por sus síntomas y molestias.
  • Resultado: mientras que los pacientes del segundo grupo no notaron nada, los del tercero sí experimentaron mejoras significativas. Estos resultados respaldaron lo que hoy se conoce como el "efecto del cuidado".
 EL EFECTO PLACEBO PARA COMPRENDER EL CEREBRO
  • “Realmente, la mayoría de los productos que se venden en las farmacias, los llamados medicamentos de venta libre, tienen un efecto farmacológico nulo. La percepción de su utilidad se debe a que muchas veces se administran cuando la enfermedad empieza a remitir.
  •  Fabrizio Benedetti, que trabaja en la Facultad de Medicina de la Universidad de Turín, desde mediados de los años 90, estudia los placebos como herramienta, según él, para comprender el funcionamiento del cerebro.
  • Tecnologías como la resonancia magnética funcional (RMf) y la tomografía por emisión de positrones (TEP) han permitido detallar qué ocurre en el cerebro en tiempo real cuando se pone en marcha la respuesta. “Implica una gran cantidad de moléculas; muchas veces, las mismas que se activan con los fármacos reales”, afirma Benedetti. Una investigación con enfermos de párkinson, por ejemplo, demostró que una inyección de solución salina promueve la síntesis de dopamina, el neurotransmisor afectado por esta dolencia. O sea, lo mismo que intentan los medicamentos.
En el caso del consumo de marihuana, esta estimula la vía mesolímbica de la dopamina, que es un sistema de recompensas del cerebro, desde el área ventral tegmental al núcleo accumbens.
UNA NOTA TÉCNICA, PARA QUIENES ESTÉN MÁS INTERESADOS EN PROFUNDIZAR EN LOS MECANISMOS CEREBRALES DEL PLACEBO
  • Cuando una persona va a tomar una medicina que le ha prescrito un médico, en su cerebro ya se activa la región vinculada con la posibilidad de experimentar un beneficio / recompensa. Esta zona es el NÚCLEO ACCUMBENS que segregará dopamina, sustancia que colabora con la disminución del dolor.
  • El núcleo accumbens está ubicado en la parte interna del cerebro y forma parte del sistema límbico. Se trata de un conjunto de estructuras que se ubican alrededor del tálamo, debajo de la corteza cerebral, aunque también conectado a ésta. El sistema límbico comprende algunos núcleos más internos, relacionados con los impulsos básicos de supervivencia animal: la alimentación, el miedo (ataque, huida o defensa), la sexualidad y las emociones.
VARIOS TIPOS DE PLACEBO
  • En la misma línea, tanto Kaptchuk como Benedetti defienden que no hay uno, sino muchos efectos placebo, condicionados por multitud de factores. Las expectativas son, claro está, importantes. Benedetti aclara que la predisposición depende de los aprendizajes previos y de los cambios que hayan operado en el cerebro del consumidor.
  • Por ejemplo, “Cuando un paciente recibe morfina durante tres o cuatro días, su cerebro aprende a asociar el tratamiento con una reducción del dolor. Si al quinto día se le administra una pastilla "inocua" la inmensa mayoría seguirá manifestando que siente menos dolor”
  •  “Sin embargo, si el pseudofármaco se usa el primer día, solo un porcentaje reducido de pacientes responderá positivamente”. Y lo mismo ocurre con los analgésicos de uso cotidiano: “Aprendemos a asociar una pequeña pastilla blanca –la aspirina– con una disminución del dolor de cabeza”.

FUTURO Y ESPERANZA
  • En 2006, Benedetti demostró que se debe a que las zonas del cerebro implicadas en la previsión del futuro tienen problemas de conexión con otras áreas, y no reciben correctamente las señales de los opiáceos endógenos.
  • Está claro que si se suman las dificultades del sistema nervioso para combatir el sufrimiento físico a la falta de esperanzas acerca del éxito del tratamiento, hasta los fármacos más potentes pierden eficacia.


RESULTADOS CUANDO SE ES CONSCIENTE DE QUE SE TRATA DE PLACEBO
Una investigación liderada por Kaptchuk en 2010 demostró que, sorprendentemente, cuando los pacientes con síndrome del intestino irritable se enteraron de que su medicina no era más que una píldora de azúcar, los resultados fueron ÓPTIMOS, comparables a los registrados en los ensayos clínicos realizados con fármacos reales!!

"Nocebo", en latín, significa: "me haré daño", me perjidacará. 

LAS CREENCIAS DE LOS AGENTES ADMINISTRADORES TAMBIÉN SON CLAVE
  • Según Kaptchuk, “incluso las señales inconscientes son clave para el éxito”. Una afirmación corroborada por Karin Jensen, del Programa de Estudios del Placebo, que hace dos años escudriñó el cerebro de varios facultativos mientras pasaban consulta.
  • Este experimento permitió concluir que las creencias del doctor sobre el tratamiento, aunque no se mencionen expresamente, condicionan la predisposición del paciente sobre el bien que le va a hacer.

En una tesis que dirigí en el País Vasco sobre CUÁLES eran los MÁS EFICACES Métodos para Enseñar a Leer, realizada por Francisca Arbe, se demostró que el FACTOR DE ÉXITO MÁS DETERMINANTE era la FE O CONVICCIÓN que tenían los propios PROFESORES RESPECTO AL MÉTODO de lectura QUE USABAN.

CONCLUSIÓN: EL NOCEBO

CONCLUSIÓN: Frente a los beneficios del placebo, YO INSISTO en atender EL EFECTO NEGATIVO DEL NOCEBO
 ¡QUÉ IMPORTANTE ES PREPARAR Y EDUCAR A LA MENTE PARA QUE CUALQUIER MEDICAMENTO O PROCEDIMIENTO DE AYUDA O DE CAMBIO SEA MÁS EFICAZ! Sobre todo: «ELIMINAR EL EFECTO NOCEBO»